El entrenamiento tiene pared, desplazamiento, ataque, saque y juego al final. Todos participan, el balón circula y la sesión parece completa. Pero la dificultad que llevó al equipo a entrenar sigue igual: cuando el armador defiende, nadie consigue preparar bien el siguiente balón.
¿Faltó un ejercicio? Quizá faltó elegir qué necesitaba cambiar.
Antes de armar la secuencia, describe el problema. ¿Quién está involucrado? ¿En qué momento aparece? ¿Qué ocurre con el balón? El próximo entrenamiento queda más claro cuando estas respuestas sustituyen una indicación vaga de “mejorar todo”.
Por dónde empezar: definición del objetivo, progresión, ejemplo de sesión o evaluación.
Elige una dificultad que puedas observar
“Mejorar el control” puede significar muchas cosas. Compáralo con una descripción más precisa: después de defender, el equipo pierde el segundo contacto porque el responsable llega desequilibrado y entrega un balón sin altura para el atacante.
Ahora hay elementos para trabajar: acuerdo de responsabilidades, desplazamiento, organización corporal y trayectoria. No hace falta corregirlos todos al mismo tiempo. Empieza por lo que impide que ocurra la secuencia.
En los contenidos de Ricardinho y Fernanda, el toque empieza antes de la finalización: base, piernas y posicionamiento forman parte de la corrección. Si el jugador apenas logra llegar al balón, repetir una indicación sobre los dedos puede dejar intacto el problema principal.
Escribe el objetivo como una acción
Un objetivo posible es: cuando el armador defienda, otro jugador asume el segundo contacto y entrega un balón que permita al compañero preparar el ataque.
Esta frase deja claro qué observar. No exige que todos los ataques terminen en punto. El rival también participa; la calidad del segundo contacto puede mejorar sin garantizar el resultado final del rally.
Acuerden qué se considerará un intento aprovechable
Antes de empezar, definan una referencia con el grupo: ¿el atacante puede llegar y ejecutar sin una corrección de emergencia? ¿El balón tiene altura y dirección compatibles con la tarea? ¿El jugador responsable sabe que debe hacerse cargo?
Puedes registrar estas observaciones sin convertir la sesión en una planilla complicada. Lo importante es mantener el criterio entre los intentos para comparar lo que ocurrió antes y después del ajuste.
Un ejercicio ayuda más cuando todos saben qué problema intenta resolver.
Cómo aumentar la dificultad sin perder el control de la tarea
Ricardinho cuenta que la pared formó parte de su aprendizaje del toque de dedos, el golpe de antebrazos, el ataque y el control del balón. La lógica es sencilla: repetir, observar y ajustar. Después, la tarea debe incorporar nuevas exigencias para acercarse al juego.
En el trabajo de Ricardinho con Fernanda, la construcción pasa por reconocer el gesto, desplazarse y afrontar distintas condiciones de balón. La progresión no es una carrera para llegar al ejercicio más difícil.
Controla primero una parte de la situación
En la pared o con un compañero, elige una dirección de referencia y una trayectoria que el jugador pueda trabajar. Si falta control, reduce la dificultad: distancia, velocidad o exigencia de desplazamiento, según el problema.
Sujetar el balón momentáneamente puede ser un recurso didáctico para reconocer una posición. Si lo usas, aclara que la pausa pertenece al aprendizaje. Debe retirarse para llegar al contacto de juego, que no permite agarrar y lanzar el balón.
Añade desplazamiento antes de multiplicar las opciones
Si el contacto sin desplazamiento funciona, incluye un movimiento corto y comprueba si se mantiene la dirección. Después varía el origen del balón. Aquí entra una expresión de Ricardinho en el entrenamiento: “la incomodidad te traerá comodidad.” La incomodidad, en este contexto, es una dificultad controlada, no dificultad por sí misma.
Hay una indicación importante en los ejercicios después de una simulación de bloqueo: no salir automáticamente sin reconocer hacia dónde llegó el balón. El jugador debe terminar la acción anterior, localizar el balón y organizar su respuesta.
Esto no significa quedarse inmóvil en el partido esperando que ocurra todo. En el ejercicio, la indicación impide que la persona anticipe un recorrido memorizado y deje de percibir la información que debería orientar el movimiento.
Deja que la jugada continúe
Cuando el ejercicio siempre termina en el armado, no ves qué permite el balón al atacante ni cómo participa después el armador. Añade continuidad acorde al nivel del grupo.
El material de USA Volleyball sobre el aprendizaje mediante el juego ayuda a entender por qué las tareas deben conservar elementos del juego. No elimina el trabajo de una parte del gesto; orienta la reconexión de esa parte con la situación completa.
Ejemplo de sesión: organizar el segundo contacto después de la defensa
La propuesta siguiente es una organización editorial para un grupo que ya puede sostener intercambios básicos. El entrenador debe adaptar espacio, participantes, pausas y volumen. No es una sesión oficial atribuida a Ricardinho ni una prescripción física individual.
Problema: el armador defiende y el equipo pierde la construcción siguiente.
Objetivo: reconocer quién asume, llegar con control y entregar un balón atacable.
Recursos: balones, red cuando esté disponible, una referencia de objetivo y jugadores suficientes para alternar defensa, segundo contacto y ataque. Antes de las tareas, realizar la preparación adecuada al grupo y a la actividad.
Etapa 1 — reconocer el balón que necesita el atacante
Un participante envía un balón controlado a quien hará el segundo contacto. Un compañero se posiciona como opción de ataque. La tarea es preparar una trayectoria que pueda aprovechar, sin añadir bloqueo ni varias opciones al principio.
Observa la llegada y el resultado. Si el segundo contacto sale demasiado cerca de la red, revisa si el jugador llegó debajo del balón en condiciones de dirigirlo. Si queda corto, mira si el movimiento completo está organizado, en lugar de pedir automáticamente fuerza en las manos.
Avanza cuando: el responsable reconoce la referencia de dirección y repite una entrega aprovechable. Simplifica cuando: solo intenta sobrevivir al lanzamiento y no logra percibir su propia ejecución.
Etapa 2 — variar de dónde llega el balón
Mantén la opción de ataque y alterna el origen del lanzamiento. El jugador deja de ejecutar siempre quieto en el mismo lugar y necesita ajustar la llegada.
Cambia una condición a la vez. Si aumenta el desplazamiento, conserva al principio una trayectoria de balón relativamente controlada. Así puedes observar si la dificultad apareció en la lectura, en el recorrido o en la ejecución final.
Avanza cuando: el control se mantiene desde más de un origen. Simplifica cuando: el jugador corre al lugar acordado sin seguir el balón real.
Etapa 3 — incluir la defensa del armador
Ahora el primer balón va al armador para que defienda. El jugador acordado asume el segundo contacto y el equipo busca organizar la misma opción de ataque.
La novedad es reconocer el cambio de responsabilidad. Si el jugador sigue esperando que el armador haga todo, detén y aclara quién asume. La corrección es de organización antes de ser una exigencia de ejecución.
Avanza cuando: el responsable se ofrece sin depender de una interrupción en cada balón. Simplifica cuando: la duda sobre la responsabilidad impide cualquier comparación técnica.
Etapa 4 — permitir dos soluciones de ataque
Añade una segunda opción. Quien arma debe considerar su condición de llegada y quién está disponible. No basta apuntar a una zona elegida antes de ver la defensa.
Después de algunos intentos, pregunta qué llevó a la elección. Una respuesta útil identifica la condición del balón o del atacante. Si la persona eligió siempre el mismo lado sin observar nada, mantén la tarea y ayúdala a reconocer la información disponible.
Avanza cuando: la decisión considera la situación. Simplifica cuando: la cantidad de opciones elimina por completo la calidad del contacto.
Etapa 5 — jugar y comprobar si el ajuste se mantiene
Deja que el rally siga con una oposición acorde al grupo. Observa si la responsabilidad del segundo contacto sigue clara cuando la defensa no llega exactamente como en el lanzamiento anterior.
No necesitas interrumpir cada intento. Registra algunos casos para conversar después y selecciona un ajuste. La cantidad de balones debe permitir atención y ejecución; el cansancio creciente, por sí solo, no demuestra que la tarea haya mejorado.
Cómo saber si el entrenamiento funcionó
Compara situaciones similares al comienzo y al final de la sesión. Si la tarea final es mucho más fácil, el aumento de aciertos puede venir del cambio de condiciones. Si es mucho más difícil, una caída en los aciertos no prueba que no se haya aprendido nada.
Busca señales concretas: el responsable reconoce cuándo actuar, llega con más organización, entrega un balón aprovechable y puede explicar un ajuste. Después observa si vuelve a aparecer en otros entrenamientos y partidos.
No inventes un porcentaje de mejora cuando no hubo registro. Una observación honesta de pocas situaciones es más útil que una estadística sin criterio.
El entrenamiento termina con una información para el siguiente entrenamiento.
Qué cambiar cuando la sesión se estanca
| Señal observada | Hipótesis que verificar | Posible ajuste |
|---|---|---|
| Nadie sabe quién juega la segunda pelota | Responsabilidad indefinida | Acordar quién asume antes de aumentar la dificultad |
| La fila crece y hay poca participación | Organización de la tarea | Reducir la espera o trabajar en grupos acordes al espacio |
| El control desaparece al añadir oposición | Salto de complejidad demasiado grande | Retirar una variable y conservar la continuidad |
| El jugador acierta en el ejercicio y se pierde en el juego | Información o elección ausente en la tarea | Variar progresivamente el origen, el responsable o el objetivo |
| El grupo repite sin observar | Objetivo poco claro | Recordar el criterio y pedir una observación concreta |
Un ejercicio más sencillo puede producir un entrenamiento más exigente en atención. La dificultad debe servir al objetivo, no al deseo de armar una secuencia impresionante.
Para elegir otros problemas, utiliza el mapa de los fundamentos. Si el objetivo está en el primer contacto del equipo sacador con el partido, consulta el entrenamiento de saque.
FAQ — dudas sobre el entrenamiento de voleibol
¿Cuánto debe durar un entrenamiento de voleibol?
No hay una duración única adecuada para todos los grupos. El nivel, la edad, el calendario, el objetivo y la preparación influyen en la planificación. Define primero qué necesita trabajarse y adapta la sesión con quienes acompañan al equipo. El ejemplo de este artículo organiza etapas sin prescribir una carga física para cualquier persona.
¿Se puede entrenar solo?
Es posible trabajar partes del control del balón y de la ejecución, por ejemplo con una pared y un espacio adecuado. Este recurso no reproduce todas las decisiones del partido. Cuando puedas, añade compañeros, variación y continuidad para ver qué ocurre ante un balón que no controlas desde el principio.
¿Vale la pena grabar el entrenamiento?
Una grabación autorizada puede ayudar a observar una dificultad específica. Elige un ángulo en el que se vea la acción relevante y revisa pocos intentos comparables. Evita usar el video solo para buscar los errores de todos: funciona mejor cuando responde a la pregunta que orientó la sesión.
Fuentes y referencias
- USA Volleyball — The Game Teaches the Game: discusión institucional sobre contexto de juego y aprendizaje.
- FIVB — Reglas Oficiales 2025–2028: regla 9.2.2, diferencia entre las pausas de un ejercicio y el contacto permitido en el partido.

